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Archive for 26 julio 2011

Con el nombre de Ebooks hemos abierto una nueva sección en las Novedades del menú de nuestro blog. Ebooks es un nuevo espacio para el acercamiento de la editorial a los lectores y una nueva posibilidad de difusión de los autores acorde con los nuevos avances tecnológicos.

Desde Ebooks los interesados podrán descargar de forma gratuita y en formato PDF los libros de nuestro fondo editorial que previamente hayan sido autorizados por el autor o los autores, en caso de que se tratara de varios.

Para iniciar esta nueva andadura editorial les ofrecemos el libro Partidos políticos y movimiento popular en República Dominicana (Madrid: Betania, 2011; 248 pp.) de Carlos Báez Evertsz.

Este libro y todos los que colguemos en esta sección podrán ser leídos y copiados libremente para su lectura y uso personal, salvo aquellos en los que se diga lo contrario o al que se le haga alguna especificación especial.

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El poemario Voluntad de vivir manifestándose del poeta cubano Reinaldo Arenas (Holguín, 1943 – Nueva York, 1990) ha sido el libro más vendido en el pasado junio.

Esta edición, en cuya portada el autor insistió en reproducir  un fragmento de El jardín de las delicias, de El Bosco,  es la que aparece al final de la película Antes que anochezca (título homónimo de su novela póstuma) de Julián Schnabel, donde el actor español  Javier Bardem interpretando al poeta cubano escucha como su amigo Lázaro le lee el poema  “Viejo niño”.

Recordando a Reinaldo, reproducimos dicho poema íntegramente:

Yo soy ese niño de cara redonda y sucia

que en cada esquina os molesta con su

can you spend one quarter?

Yo soy ese niño de cara sucia

-sin duda inoportuno-

que de lejos contempla los carruajes

donde otros niños emiten risas y saltos considerables.

Yo soy ese niño desagradable

-sin duda inoportuno-

de cara redonda y sucia que ante los grandes faroles

o bajo las grandes damas también iluminadas

o ante las niñas que parecen levitar

proyecta el insulto de su cara redonda y sucia.

Yo soy ese niño hosco, más bien gris,

que envuelto en lamentables combinaciones

pone una nota oscura sobre la nieve

o sobre el césped tan cuidadosamente recortado

que nadie sino yo, porque no pago multas, se atreve a pisotear.

Yo soy ese aireado y solo niño de siempre

que os lanza el insulto del airado niño de siempre

y os advierte: si hipócritamente me acariciáis la cartera.

Yo soy ese niño de siempre

Ante el panorama del inminente espanto.

Ese niño, ese niño,

ese niño que corrompe el poema con su nota naturalista.

Ese niño, ese niño,

ese niño que impone arduos y aburridos ensayos

y hasta novelas, aún más aburridas, sobre “los bajos fondos”.

Ese niño, ese niño,

ese niño de cara airada y sucia que impone arduas y siniestras revoluciones

para luego seguir con su cara aún más airada y sucia.

Ese niño, ese niño,

ese niño ante el panorama siempre inminente

(solo inminente)

del inminente espanto, de la inminente lepra, del inminente piojo,

del delito o del crimen inminente

Yo soy ese niño repulsivo

que improvisa una cama con cartones viejos

y espera, seguro, que venga usted a hacerle compañía.

(Nueva York, octubre de 1983)

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Voluntad de vivir manifestándose

de Reinaldo Arenas

128 pp., 1989. Colección Betania de Poesía.

ISBN: 84-86662-43-5.

PV: 15,00 euros ($20.00).

 

PEDIDOS:

Directamente a Betania: ebetania@terra.es

Distrbuidores:

En España: MAIDHISA: ismaroto@hotmail.com

En EE. UU. :  Universal: jms@ediciones.com

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Comentario del poeta español Jorge de Arco sobre el libro Las palabras viajeras, de Aimée  G.  Bolaños, publicado en Revista Hispano Cubana (Madrid, Nº 39, enero-abril de 2011)

El solo hecho de existir no añade perfección alguna a una cosa, nos dejó dicho Kant, corrigiendo el argumento que había legado Santo Tomás de Aquino. Es decir, que la esencia de cada elemento, vendrá definida por un conjunto de rasgos, al igual que ocurrirá con cada ser humano: un viviente sensitivo racional con una serie de propiedades únicas.

Y desde esa disposición tan personal, pareciera surgir el nuevo poemario de Aimée G. Bolaños, “Las palabras viajeras”, un cuaderno confesional que nos revela la limitada e imperfecta realidad que anida en este cosmos nuestro, y que nos advierte de cómo el tiempo “ejerce su tiranía sobre nuestros sentidos y sobre nuestro ser”, tal y como ella misma anota en el pórtico del volumen.

Nacida en Cienfuegos, Cuba, en 1943, Bolaños lleva más de una década entregada al estudio y difusión de la obra cubana escrita por mujeres. Desde su cátedra en la Fundaçao Univerisidade Federal do Rio Grande de Brasil -donde reside desde 1997-, viene elaborando un amplio corpus ensayístico que analiza en profundidad las claves literarias del numeroso grupo de poetisas que escribe con su tierra y su isla muy bien “atada al tallo de los vientos”.

A tan notable labor, se le une ahora este volumen de “memorias, autorretratos, autoconfesiones, cartas”, que se enmarca dentro de un lirismo que ahonda en la búsqueda de una ficción idealista y  sanadora. Porque la autora cubana pretende encender la llama de un nuevo hogar que cobije su desencanto y diluya al abrigo de sus paredes su desconsolada nostalgia: “En las palabras errantes/ que viajan a los poemas/ no escritos/ sobrevive la casa”.

Y esta morada es el espacio palpable de una historia de intimidad, el hilo conductor de la memoria, el ilusionante refugio desde donde comenzar de cero: “Mi  nueva casa es un puente/ sobre un río que pasa …/… Mi nueva casa es un camino/ sobre una tierra alada/ cuando ando celebro/ cada uno de mis pasos”

Habitan, a su vez, en estas páginas, los rostros familiares del ayer, las antiguas fotografías (“la cámara mira a la familia”), el tiempo mítico, al que el yo poético se entrega a sabiendas de que es más duradero que el tiempo cotidiano, y un sinfín de parajes soñados y vividos, por donde cruza el sentir y la enseñanza de nuestra santa Teresa, que nos aconsejó pasar por los lugares como si nunca fuéramos a regresar, mostrando la alegría mejor del alma.

El corpus final del libro tiene como protagonista principal al Amor. Un amor consumido, consumado, dichoso, sombrío, silente, bramador, común y solitario. Porque pisa y se posa en sus más diferentes estadios y se acicala y se desnuda de forma absorbente, persuasiva, en cada verso: “Sobre el cautivo cuerpo/ tu luz cae/ y transmutado/ en lluvia de oro/ centelleante/ el cuerpo en soledad/ del amor seduces/ dios que en mí reposas”.

Los dedos amantes serán, en suma, los que ayudarán a abrir la puerta de una casa renovada y donde una mano cómplice ayudará a traspasar el umbral y dictará que aún queda espacio para el olvido, para el azar y la salvación. Porque “el dolor me ha hecho leve; la desgracia, leal y serena. De mí me ausento, me vuelvo camino. El Amor es mi único elemento, cultivarlo será el arte verdadero”.

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