Feeds:
Entradas
Comentarios

El centeno que corta el aire.ebook_7_Página_01Reseña de la poeta cubana Ena Columbié publicada en el Nuevo Herald (Miami) el pasado sábado 25 de enero de 2014.

La utilización de los símbolos de color para expresar situaciones es tan antigua como el homo sapiens. Algunos artistas y escritores los utilizan como herramienta, pero la realidad es que desde el Modernismo su uso se ha decantado más hacia lo expresivo que hacia lo contemplativo. El carácter simbólico del color en la poética de Margarita García Alonso (Matanzas, Cuba, 1959) es un aspecto ineludible en su nuevo libro, El centeno que corta el aire (Betania, 2013).

La poeta, que sobre todo es artista, conoce de la dualidad físico-fisiológica del color. Está al tanto de las características peculiares del mundo artístico y literario, así como en la trasformación del color en símbolo y enunciado. Por eso los explota:

“Nadie a mi alrededor canta palabras/ de mi lengua natal, nadie sacude/ toallas desde el balcón solo veo una/ alfombra que se deshace/ en el hilillo de nieve, la traza de un pie/ que hunde el blanco” ( Sonidista del alba).

El símbolo cromático blanco es utilizado como suelo, nieve y también vacío, y también como lamento por la soledad; sentimiento de lo vano idealizado por los pasos. En ese mismo poema, encontramos también manifestarse las tendencias al orfismo, con la que muchos pintores se proponen dar a los colores un poder evocativo.

Se sabe que el rojo es el más caliente de los colores de la gama cromática, García Alonso usa el recurso del agua para lograr un contraste con el símbolo cromático rojo y suavizar su significado llevándolo a cálido.

“Quiero oír el corazón de mi madre,/ el latido que fustigaba aguas rojizas, la palpitación que me irrigaba” ( Sonidista del alba).

Así vemos en el poemario el uso del ontocolorismo, teoría explicada en 1882 por el filósofo francés Lucien Renout, y que define como el arte capaz de develar el mundo visible del ser por medio de las impresiones cromáticas. Impresiones no solo descubiertas por el color, sino también por otros símbolos por abstracción: sangre (rojo), trigo (amarillo), luna (oscuridad).

“Nada iguala la sangre que/ convierte el trigo en textura de/ museo. Son tantos pigmentos/ rojos alterados, sobre cráteres/ dispersos semejantes a la luna./ Entre la cabeza y el tallo pie,/ lo que fue un vago suvenir/ de hombre sin oreja” ( Bajo el cielo de Auvers-Sur-Oise).

“Es un homenaje a Van Gogh”, nos cuenta la artista-poeta a través de una carta. “Fue a partir de un peregrinaje que hice a Auvers-sur Oise, donde se suicidó [el artista]. Queda a una hora y media de casa y, aunque ya había estado en varias ocasiones, en esta fui sola, a comerme los trigales y pensar en el pelirrojo, quizás, por esa cercanía es que se me embarró, salpicaron los colores al poemario. (…) es la tela cromática del alma de este hombre, cuando te acercas mucho, pues mancha cualquier verso. Y mancha en el sentido de marca buena”.

Sabemos también, que el color incide en los sentimientos, y la consecuencia emocional obedece al sujeto sobre el cual se evalúa un color, y al propio color en sí; por eso cada creador posee una estética propia para su manejo y logro de efectos. Como una tabla personal de valoraciones. En El centeno que corta el aire, el negro impera identificando la tragedia, lo oscuro y la melancolía…

“Tose la negrura, las infinitas capas/ de hollín que denuncian tráficos/ en el mercado cuando fuma a/ escondidas cigarrillos negros” ( La aguja en el pajar).

En esa estrofa vemos como el símbolo cromático negro, se refuerza más con negrura, y con hollín, acentuando la escena. Lo mismo sucede con la que aparece a continuación que, aunque pertenece a un poema diferente, –en su individualidad y por obvias razones– parece consecuencia de aquel:

“El respiro fatal, el líquido, el/ estruendoso mar que desespera el/ negro pulmón que se deshace en/ violetas pequeñísimas, me tiñe/ de azul” ( Pescador).

En el poemario hay muchos otros ejemplos del símbolo cromático negro, y otros diferentes símbolos que lo aluden, como en el caso de noche: la noche en la noche sin techo, ciega en la noche, mala noche, anochecer…

Este es un libro en el que el lector podrá encontrar una obra llena de colorido, aunque no por ello quiero decir que cada poema es una pintura, ni mucho menos alegre. Hay en él un abanico de meditaciones; interesante material para el estudio de la palabra y su color.

Margarita García Alonso es artista visual y poeta, licenciada en periodismo de la Universidad de La Habana. Tiene un máster en Industrias gráficas de Francia. Ha publicado varios libros y obtenido numerosos premios como pintora. Laureada en la Taberna de poetas franceses, y publicada por Yvelinesédition, en marzo del 2006. Creadora de Ediciones Hoy no he visto el paraíso. Reside desde 1992 en Francia.

 

Al cumplirse los 27 años de labor editorial, nos complace ofrecerles el nuevo Catálogo General que reúne nuestro fondo bibliográfico hasta el pasado año 2013.

Esta nueva versión (actualizada y revisada) reemplaza al anterior catálogo que teníamos en este blog hasta este momento.

Para su uso, solo tienen que ir a la ventana CATÁLOGO GENERAL y pincharla para leer o descargar el mencionado texto, que -a su vez- pueden reenviar a vuestras amistades y colegas, a bibliotecas e instituciones, así como a revistas literarias (impresas o digitales) y público en general.

Esperamos que estos datos bibliográficos del fondo editorial de Betania les puedan ser útiles o, al menos, sirvan como una referencia de nuestra trayectoria en estas casi tres décadas de trabajo cultural.CATÁLOGO GENERAL BETANIA 2013_Página_01

manny

“El año pasado se publicaron una buena cantidad de reseñas, críticas o comentarios sobre los libros de Betania editados en el 2013.

Por ello, queremos agradecer públicamente a los colegas y amigos que firmaron esos textos críticos, como: Jorge de Arco, Alfredo Pérez Alencart, Olga Connor, José Abreu Felippe, Luis de la Paz, José Prats Sariol, Teresa Dovalpage, Milena Rodríguez Gutiérrez, Leopoldo Fornés Bonavía, Ena Columbié, Joaquín  Gálvez, Yoandy Cabrera, Margarita García Alonso, Jorge Tamargo González, Félix L. Viera, Rafael Rojas, Roberto Madrigal, Luis Manuel Pérez Boitel y Arístides Vega Chapú, entre otros.

Igualmente, recordar tanto las revistas (impresas o digitales) como los periódicos donde se publicaron esos trabajos: Linden Lane Magazine, Revista Hispano Cubana, Sinalefa, Arique, Caribe ( publicaciones donde también aparecieron diveros anuncios con nuestras novedades), Letras Salvajes, Delirium Tremens, Otrolunes, Baquiana, Neo Club Press, Diario de Cuba, Cubaencuentro, El Nuevo Herald, El Adelanto de Salamanca, etc.

Como los textos aparecidos en los blog Crear en Salamanca, Gaspar El Lugareño de Joaquín Estrada, La otra esquina de las palabras de Joaquín Gálvez,  Enrisco de Enrique Del Risco y en los blogs personales de los poetas León de la Hoz, Zoé Valdés, Teresa Dovalpage, Margarita García Alonso, Manny López, Jorge Tamargo González, Ena Columbié y Yoandy Cabrera, etc.

A todos, amigos y medios, nuestro más sincero agradecimiento.

——————————————————————-

PIRANESEEl  poemario Piranese  del poeta francés Pierre Seghers , traducido por la poeta cubana Ana Rosa Núnez en esta edición bilingüe (francés-español),  fue el libro más vendido en el pasado mes de diciembre.

En las Notas Preliminares, el poeta cubano Manuel Santayana comentaba que la crítica había descrito las últimas entregas poetas de Seghers “como diversos momentos de una interrogación sobre el destino humano. El poema Piranese, publicado en 1961 es, acaso, la más alta muestra de su complejo y sugerente lirismo. Los grabados del artista veneciano adquieren en estos versos el carácter de una meditación visionaria, donde alternan, como en la vida misma, el horror y la esperanza”.

También, Ana Rosa Núñez explicaba en la contraportada: “Cuando hice la traducción en 1961, la inicié en Cuba para alejar mi mente de lo que ya sabía venía. Como un ejercicio de sometimiento a tanta falta de libertad. Ya andaban, por esa época, moliendo conciencias las cárceles cubanas hasta el día de hoy. Las cárceles de Piranese, eran creaciones poéticas y mi traducción un espejo tropical italiano-francés de una herida nueva aunque ya envejecida. Así bajo esta atmósfera de espacios vacíos (las almas apresadas), de arcos y sogas y silencio elocuente, de pájaros vencidos, articulados a la estructura de las cárceles, comencé a trabajar en estas traducciones. Es curioso cómo teje la vida tapices o murales que preceden o suceden en una hora que determina no sé qué reloj. Además pasé grandes trabajos para sacar la traducción de la cárcel real (no imaginaria) que es Cuba hoy, y que lo fue desde aquellos años. Esta traducción es un preso que vivió la cárcel romana, la cárcel francesa y la cárcel cubana”.

En la portada y en páginas interiores se reproducen dibujos del dibujante, grabador y arquitecto italiano Juan Bautista Piranese (1707-1778), considerado el Rembrandt de la arquitectura de su época.

——————————————————————————————————

Pierre Seghers (París, 1906-1987). Poeta y editor francés. Sus principales obras poéticas son: Nueva esperanza (1939), El dominio público (1944), Raíces (1958), Piranese (1961), Diálogo (1965), entre otras. Su poesía se vuelca ampliamente sobre lo real, sobre lo social, y ejerce una acción determinante sobre el curso de la poesía a partir de 1939, fecha en la que funda la revista Poetes casques, dirigida a los poetas bajo las armas, y especialmente, durante la guerra, en que la revista transformada bajo el nombre de Poesía 40 (y siguientes), tanto como la editorial, que él creó paralelamente en la zona no ocupada, permitieron expresarse a los poetas, y en particular a aquellos de la Resistencia. Con el tiempo, la editorial SEGHERS se dedicaría a difundir la poesía contemporánea.

Ana Rosa Núñez (La Habana, 1926-Miami, 1999). Poeta, ensayista y bibliotecaria cubana. Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de La Habana, donde también obtuvo el título de Bibliotecaria en la Escuela de Bibliotecología. Ocupó el puesto de bibliotecaria del Tribunal de Cuentas en la capital cubana desde 1950 a 1961. Salió al exilio en 1965, radicándose en Miami y, desde entonces, ejerció como bibliotecaria en la Biblioteca Otto G. Ritcher de la Universidad de Miami. En dicha ciudad, fundó la revista Alacrán Azul (1971-1972).  Autora de más de una docena de poemarios, como: Un día en el verso 59. Poemas (1959), Las siete lunas de enero (1967) Réquiem para una isla (1970), Viaje al casabe  (1970), Res (1973), Verde sobre azul (1987), Hora doce (1988) y el bilingüe Crisantemos (1990). Publicó la antología Poesía en éxodo (1970) y los libros Homenaje a Dulce María Loynaz (1993) y Homenaje a Eugenio Florit: de lo eterno a lo mejor (2000), este último texto en colaboración con Rita Martín y Lesbia de Varona, entre otras obras.

—————————————————————————————————————————-

Piranese de Pierre Seghers.

Traducción de Ana Rosa Núñez.

Palabras Preliminares de Manuel Santayana.

1993,  80 pp. Colección Betania de Poesía.

ISBN: 84-8017-014-X.

PV: 15.00 euros ($20.00).

Edición bilingüe: francés-español.

 

Pedidos directamente a Betania: ebetania@terra.com

DISTRIBUIDORES:

En España (MAIDHISA): ismaroto@hotmail.com

Exportadores:  CELESA: pedidos@celesa.com y PUVILL: info@puvill.com

——————————————————————————————————————————-

 

 

 

 

“¡Feliz 2014!”

 

El poemario Volver de la poeta Magali Alabau y el libro de ensayo La cárcel letrada. Narrativa cubana carcelaria del profesor y escritor Rafael E. Saumell fueron reconocidos como dos de los libros más importantes del pasado año 2013.

En un artículo publicado el 14 de diciembre en el periódico El Nuevo Herald (http://www.elnuevoherald.com/2013/12/14/1653377/libros-para-regalar-en-navidad.html) el escritor cubano Luis de la Paz destacaba que el libro Volver era uno de los libros que mejor se podían regalar en las pasadas Fiestas Navideñas, junto a otros cuatro libros de autores cubanos. Igualmente, la escritora cubana Zoé Valdés señalaba en su blog (www.zoevaldes.net/2013/12/20/los-10-libros-del-2013) que el citado libro de Magali Alabau fue uno de los diez mejores libros del 2013.

También, el escritor y crítico Roberto Madrigal en su blog Diletante sin causa (http://www.rmarigaldil.blogspot.com.es) comentaba que los tres libros más importantes del año pasado fueron: Mapa dibujado por un espía de Guillermo Cabrera Infante, El comunista manifiesto de Iván de la Nuez y La cárcel letrada. Narrativa cubana carcelaria de Rafael E. Saumell (Sam Houston State University).

Por otro lado, en el blog La biblioteca de Barbarito (http://labibliotecadebarbarito.blogspot.com/2013/mis-libros-cubanos-favoritos-leidos-en.html)su autor menciona el libro En Cuba todo el mundo canta. Memorias noveladas de un expreso político, del ya citado Rafael E. Saumell, como uno de los mejores textos que leyó en el 2013.

No obstante, además de estos libros mencionados, hay que resaltar otros títulos que fueron publicados en el 2013, como: la 2ª edición del poemario Hemos llegado a Ilión de Magali Alabau que cuenta con un extenso prólogo de la profesora Milena Rodríguez Gutiérrez (Universidad de Granada) y la 4ª edición especial (digital y gratuita) de un clásico de la poesía cubana del siglo XX, como es Lenguaje de mudos de Delfín Prtas, con prólogo de Ronel González Sánchez.

Igualmente, de gran interés, fue la publicación de la obra narrativa Escribas de la profesora y poeta cubana Aimée G. Bolaños y el libro de ensayos literarios La necesidad de escribir de Julio Pino Miyar, segundo libro de este autor en nuestro fondo editorial. (Véase La espléndida Ciudad, 2010).

Gran relevancia ha tenido la edición de dos excelentes antologías poéticas: Los recodos del río.( Poesía Reunida, 1981-2011) del poeta hispanonorteamericano Louis Bourne con un enjundioso prólogo del profesor español José Antonio Llera y Bojeo a la isla infinita. Antología de 6 poetas cubanos. Selección e introducción de Arístides Vega Chapú y donde se pueden leer poemas de Sergio García Zamora, Ihosvany Hernández González, Sonia Díaz Corrales, Juan Carlos Recio Martínez, Arístides Vega Chapú y Félix Anesio.

Destacar, por último, las  ediciones de otros poemarios, como: Adán en el estanque de Yoandy Cabrera, Los poetas nunca pecan demasiado de Manuel A. López,  El centeno que corta el aire de Margarita García Alonso, Vida ensombrecida de Eugenia Muñoz y El Duende (Poemas y cuentos)  de Víctor Marrero.

Títulos y autores que prestigian a Betania y que, por supuesto,  recomendamos a nuestros lectores.

—————————————————————————————

 

 

 

 

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.