Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Aimée G. Bolaños’

curitibacartagena14 390

La poeta y profesora cubana Aimée G. Bolaños leyendo, recientemente, poemas de su libro Las palabras viajeras  (Betania, 2010) en la Universidad de Cartagena, Colombia.

Más información sobre este evento en el enlace:

http://www.eluniversal.com.co/cultural/cuatro-poetas-en-recital-en-cartagena-167822

Read Full Post »

Presentación de Escribas, de la escritora y profesora  Aimée G. Bolaños. En la foto el poeta y profesor Jesús J. Barquet y la autora.

Presentación de Escribas, de la escritora y profesora Aimée G. Bolaños. En la foto el poeta y profesor Jesús J. Barquet (New Mexico State University) y la profesora brasileña Nubia Hanciau (Universidade do Rio Grande, Brasil)..

El pasado 2 de mayo  se presentó en la Universidad Federal de Río Grande (FURG) el libro de narrativa Escribas (Betania, 2013) de la escritora y profesora cubana Aimée G. Bolaños (Cienfuegos, 1943).

Participaron en dicho acto el poeta y profesor cubano Jesús J. Barquet (New Mexico State University) y la profesora brasileña Nubia Hanciau (Universidade do Rio Grande, Brasil).

Asistieron un nutrido público, formado –mayoritariamente- por alumnos y profesores de Letras y de Historia de la Literatura de la citada Universidad Federal de Río Grande.Escribas_p5

Read Full Post »

Nos complace presentarles el título Escribas de la escritora, poeta y profesora cubana Aimée G. Bolaños ( Cienfuegos, 1943) radicada Escribas_p5en Rio Grande, Brasil.

Según la poeta cubana Juana Rosa Pita, este es un “libro rico e inclasificable de biografías imaginarias de diosas y personajes que a través de la historia han sido escribas y que comienzan a fundar cuando vislumbran ‘el silencio abismal’, cuyo influjo precede y patrocina las vivencias y reflexiones personales: testimonio cósmico o ensayo lírico sobre el misterio de la voz poética en sus múltiples avatares en el tiempo. De lo mítico a lo personal, se acrisola la voz en este libro donde encuentro patios familiares e islas peregrinas de hermosas resonancias. Hay una gran erudición tras la seductora narración que siempre desemboca en iluminaciones atemporales: se ilumina el enigma sin romper el misterio con que se vive”.

Para María Ángeles Hermosilla, “Escribas es un libro cargado de sensualidad y de sabiduría -¡cuántas referencias literarias!- que sugiere sensaciones múltiples, pero con el denominador común de la escritura -¡qué acertado el título- como poder fecundante de vida y de sentimiento. Y esa condición de la literatura adquiere distintas modulaciones que se van desgranando en las distintas historias. En cada una se siente el eco de una determinada época que, gracias a la palabra, salta el tiempo y la voz, que allí dialoga con otros poetas del pasado y del futuro”.

Si en Betania, le publicamos inicialmente su enjundioso libro de ensayos Poesía insular de signo infinito. Una lectura de poetas cubanas de la diáspora (2008) y, con posterioriodad, el bellísimo poemario Las palabras viajeras (2010), hoy presentamos su faceta de narradora con este enigmático libro que se suma a una trayectoria literaria ya consolidada en el panorama de las letras cubanas actuales.

Aimée G. Bolaños. Doctorada en la Universidad de Rostock, Alemania. Actualmente enseña en la Universidad Federal do Rio Grande, en Brasil, y es profesora adjunta de la Universidad de Ottawa, Canadá.  Autora, además de los libros ya mencionados, de: Pensar la narrativa (2002), Dicionário das movilidades culturais: percursos americanos (2010), Voces negras de la literatura de las Américas  (2011) y los poemarios: El libro de Maat (2002), Las Otras. Antología mínima del silencio (2004), Laylas y Machnún, el amor verdadero(coautoría, 2006).

 

Escribas, de Aimée G. Bolaños

2013, 110 pp., Colección Narrativa.

ISBN: 978-84-8017-323-0.

PV: 12.00 euros ($15.00)

Pedidos directamente a Betania: ebetania@terra.es

Distribuidores:

En España (MAIDHISA): ismaroto@hotmail.com

En EE.UU. (UNIVERSAL): jms@ediciones.com

Read Full Post »

El libro más vendido, el pasado mes de abril, resultó ser el ensayo Poesía insular de signo infinito. Una lectura de poetas cubanas de la diáspora, de la profesora y poeta cubana Aimée G. Bolaños (Cienfuegos, 1943).

Dicho tomo está dedicado a estudiar la poesía femenina cubana en el destierro, desde 1959. Según la autora, son mujeres poetas “memoriosas y viajeras”. Es la visión de conjunto de una poesía transterrada y, en ese contexto, un diálogo con tres de las voces más representativas de ese éxodo, como son Juana Rosa Pita (1939), Alina Galliano (1950) y Carlota Caulfield (1953), a través de ensayos y entrevistas que tocan temas de poética transcultural.

Esta lectura es el estudio de una literatura en movimiento, con sus diferentes espacios de anunciación, a contramano de la canonización de un cuerpo textual único y, por lo tanto, lleva a otras visiones más amplias y abarcadoras de la real poesía cubana desde el inicio de los años ’60 a nuestros días.

La temática de una poesía de signo abierto (que se suma a ese constante quehacer de la creación poética insular) se plasma en el Índice, desde sus primeros trabajos ensayísticos hasta los posteriores diálogos con las autoras:

  • Un fulgor sin fronteras
  • Ellas escriben cartas de amor
  • Interpretaciones de Eurídice (Juana Rosa Pita)
  • Cartografía de Carlota Caulfield
  • Alina, Galliano, el yo inagotable

CONVERSACIONES:

  • La poesía, terra incognita. Carlota Caulfield
  • La poesía, única forma de lucidez que no desampara la sombra. Juana Rosa Pita
  • La poesía, amante en constante entrega de sï. Alina Galliano

Aimée G. Bolaños. En Cuba,  fue profesora de la Universidad Central de Las Villas y editora de la revista Islas (1967-1997). Actualmente reside en Brasil, donde enseña literatura en la Universidad Federal do Rio Grande y, además, es profesora adjunta de la Universidad de  Ottawa, Canadá. Autora de varios libros de ensayos y de  poemarios, como: Las palabras viajeras (Betania, 2010).

————————————————————————————————————————————————————————–

Poesía insular de signo infinito. Una lectura de poetas cubanas de la diáspora,  de Aimée G. Bolaños.

2008, 168 pp. Colección Ensayo.

ISBN: 978-84-8017-265-3.

PV: 15.00 euros ($20.00)

————————————————————————————————————————————–

Pedidos directamente a Betania: ebetania@terra.es

Distribuidores:

En España (MAIDHISA): ismaroto@hotmail.com

En EE.UU. :  (UNIVERSAL): jms@ediciones.com

——————————————————————————————————————————

Read Full Post »

Comentario del poeta español Jorge de Arco sobre el libro Las palabras viajeras, de Aimée  G.  Bolaños, publicado en Revista Hispano Cubana (Madrid, Nº 39, enero-abril de 2011)

El solo hecho de existir no añade perfección alguna a una cosa, nos dejó dicho Kant, corrigiendo el argumento que había legado Santo Tomás de Aquino. Es decir, que la esencia de cada elemento, vendrá definida por un conjunto de rasgos, al igual que ocurrirá con cada ser humano: un viviente sensitivo racional con una serie de propiedades únicas.

Y desde esa disposición tan personal, pareciera surgir el nuevo poemario de Aimée G. Bolaños, “Las palabras viajeras”, un cuaderno confesional que nos revela la limitada e imperfecta realidad que anida en este cosmos nuestro, y que nos advierte de cómo el tiempo “ejerce su tiranía sobre nuestros sentidos y sobre nuestro ser”, tal y como ella misma anota en el pórtico del volumen.

Nacida en Cienfuegos, Cuba, en 1943, Bolaños lleva más de una década entregada al estudio y difusión de la obra cubana escrita por mujeres. Desde su cátedra en la Fundaçao Univerisidade Federal do Rio Grande de Brasil -donde reside desde 1997-, viene elaborando un amplio corpus ensayístico que analiza en profundidad las claves literarias del numeroso grupo de poetisas que escribe con su tierra y su isla muy bien “atada al tallo de los vientos”.

A tan notable labor, se le une ahora este volumen de “memorias, autorretratos, autoconfesiones, cartas”, que se enmarca dentro de un lirismo que ahonda en la búsqueda de una ficción idealista y  sanadora. Porque la autora cubana pretende encender la llama de un nuevo hogar que cobije su desencanto y diluya al abrigo de sus paredes su desconsolada nostalgia: “En las palabras errantes/ que viajan a los poemas/ no escritos/ sobrevive la casa”.

Y esta morada es el espacio palpable de una historia de intimidad, el hilo conductor de la memoria, el ilusionante refugio desde donde comenzar de cero: “Mi  nueva casa es un puente/ sobre un río que pasa …/… Mi nueva casa es un camino/ sobre una tierra alada/ cuando ando celebro/ cada uno de mis pasos”

Habitan, a su vez, en estas páginas, los rostros familiares del ayer, las antiguas fotografías (“la cámara mira a la familia”), el tiempo mítico, al que el yo poético se entrega a sabiendas de que es más duradero que el tiempo cotidiano, y un sinfín de parajes soñados y vividos, por donde cruza el sentir y la enseñanza de nuestra santa Teresa, que nos aconsejó pasar por los lugares como si nunca fuéramos a regresar, mostrando la alegría mejor del alma.

El corpus final del libro tiene como protagonista principal al Amor. Un amor consumido, consumado, dichoso, sombrío, silente, bramador, común y solitario. Porque pisa y se posa en sus más diferentes estadios y se acicala y se desnuda de forma absorbente, persuasiva, en cada verso: “Sobre el cautivo cuerpo/ tu luz cae/ y transmutado/ en lluvia de oro/ centelleante/ el cuerpo en soledad/ del amor seduces/ dios que en mí reposas”.

Los dedos amantes serán, en suma, los que ayudarán a abrir la puerta de una casa renovada y donde una mano cómplice ayudará a traspasar el umbral y dictará que aún queda espacio para el olvido, para el azar y la salvación. Porque “el dolor me ha hecho leve; la desgracia, leal y serena. De mí me ausento, me vuelvo camino. El Amor es mi único elemento, cultivarlo será el arte verdadero”.

Read Full Post »

Líneas maestras, definiciones, recuerdos, ideas, homenajes, gravitan en esta conversación que han mantenido Aimée G. Bolaños y Mabel Cuesta sobre el libro de esta última, Inscrita bajo sospecha.

 

Aimée G. Bolaños (AGB): ¿Quisieras darnos, a tus lectores, algunas pistas?  ¿Cómo escribiste el libro? ¿Autoficción? ¿Será el retrato de una joven artista viajera que se mira en el espejo de su escritura? ¿Podrías referirte al protagonismo de las ciudades?

Mabel Cuesta (MC): El libro nació y creció en un año, el año que cambió el curso y lo que podríamos llamar “el destino natural” de mi vida en Cuba (otoño de 2005 al verano de 2006). Lo comencé a escribir cuando aún vivía en la isla pero ya sabía que me marcharía. Ese gesto de salir para no volver tan recurrente en la gente de mi país, en mi caso específico estuvo asociado (como pasa a mucha gente en todas partes del mundo) con una situación personal amorosa. Pero eso no es todo. Esa circunstancia dolorosísima (el decidir si me marcharía o no) trajo consigo una serie de preguntas mucho más fuertes sobre mi origen, mi devenir como ser humano, como profesional, mi cotidianidad, mi razón de ser y especialmente sobre cómo sentía que en diferentes circunstancias y de manera recurrente se me ha percibido como sospechosa. Un ciclo que comenzó el día en que  mi padre no me quiso reconocer como hija legítima y que, creía yo, terminaba con esta huida del país para irme a vivir con una amante que me doblaba la edad y que para colmo del sambenito traía con ella el interesante atractivo de vivir en la ciudad más famosa del mundo.

Sí, es un libro de autoficción, sin duda alguna.

En cuanto a la artista viajera, esa es, creo, la definición más feliz que podría hacer de mí misma. Gracias por regalármela. Tuve el privilegio (siendo cubana más que privilegio, el regalo divino) de comenzar a viajar a los 24 años. Pasé largas estancias para estudiar en Madrid en 2001 y en Valencia en 2004 y desde esas ciudades que amo intensamente por cuanto crecí en ellas, pude visitar otras capitales y pueblos europeos: Lisboa, Venecia, Florencia, París, Barcelona… Más tarde comencé a conocer a América Latina: México, Honduras, República Dominicana, Puerto Rico, Guatemala, Argentina y en cada uno de esos viajes integrar una visión del cosmos a mi limitada visión de niña de barrio pobre en una isla que solo interesa por su música y su maltrecha política. Todo eso se recoge en mis tres libros de cuentos y también en mis ensayos. Curiosamente, siempre que termino un viaje (y viajo intensamente) tengo la urgencia de escribir un texto… últimamente son poemas que espero poder recoger algún día en forma de libro.

Las ciudades son para mí gigantes casas que me reciben con diferentes estados de ánimo. En Ciudad México por ejemplo, siempre siento penas muy hondas, suelo pensar que es el modo en que los aztecas tienen para presentarse ante mí y tomar mi corazón sin cuchillos de obsidiana, son muertes lentas que sin embargo, no puedo evitar repetir. Madrid es una fiesta perpetua, el lugar del mundo en donde más he aprendido y más amada por mis amigos (la parte más importante de mi familia) me he sentido. Nueva York (tema aparte) es una caja de Pandora cotidiana. Al decir de Jo Labanyi, un perpetúo golpe que esquivar; sin embargo, no podría entender mis textos, ni a la persona que soy sin esa dramática y tantas veces divertida experiencia. Suelo decir que estos cinco años en Nueva York los siento como cinco siglos, que soy como el Orlando de la Woolf porque aquí he  vivido muchas vidas, muchas pasiones – la lengua inglesa, la música, el cine, el teatro, los amigos- pero sobre todo he trabajado tanto tanto que a veces no puedo ni creerlo. Ese ciclo se está acabando y también sé que lo echaré mucho de menos.

AGB : Tu libro es de peculiar poética narrativa. Llama la atención su forma compositiva, densa brevedad, traslaciones temporales, formas de recordar. ¿Fue una elección consciente? ¿Algunos dioses tutelares?

MC: No, no elijo nada conscientemente. Soy muy visceral, muy intuitiva. La única cosa que al respecto podría decirte es que he leído más poesía que ningún otro género. Encima, las únicas dos veces que he amado ha sido a dos poetas que son a su vez exquisitas lectoras y con ellas hemos compartido un universo de lecturas que sin dudas afecta mi escritura. Mi respeto por ellas y por lo que representan dentro del corpus literario de nuestro país, me ha impulsado a tocar fondo en lo tocante a la poesía cubana en particular e iberoamericana en general. Hemos pasado madrugadas enteras leyendo versos en voz alta, como quien escucha una sinfonía que no quiere terminar. Así mismo, mi mejor formación académica no ha ocurrido ni en la Universidad de La Habana ni el Graduate Center de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (que no quiere decir que no deba y respete mucho a ambas instituciones), pero ciertamente lo mejor ha ocurrido en la casa de las Ediciones Vigía en mi ciudad natal (Matanzas, Cuba) y después en la ilusoria salita de nuestro estudio en West New York. Por la editorial, estuve viendo pasar desde mis quince años, a poetas de la talla de Fina García Marruz, Antón Arrufat, Antonio José Ponte, Damaris Calderón o mi querida Carilda Oliver, además de la definitiva experiencia vivencial y literaria de haber encontrado en ese lugar a Laura Ruiz. También allí descubrí a Anna Ajmátova, Boris Pasternak, Rimbaud o Anne Sexton. En el segundo espacio, he tenido el privilegio de conversar con Alina Galliano, Magali Alabau, Lourdes Gil, Maya Islas, Reinaldo García Ramos, Odette Alonso, Marielena Blanco, Iraida Iturralde, Javier Marimón y Jesús Barquet; además de encontrarme cara a cara con Wilde, Whitman o Silvia Plath.  Conversar con esos vivos y esos muertos, ha ido aposentándose en mi alma y en mi memoria de modo definitivo y aunque no los emulo (no alcanzo a tanto) sale su presencia de continuo entre mis garabatos.

AGB: ¿Gravita la experiencia del posexilio en tu narrativa? Ser de origen cubano y nacida en los años en los años 70 ¿cómo ha marcado tu visión y maneras de rememorar? ¿Por qué la  sospecha?

MC: Gravitan en mí muchas experiencias. Cargo con mi condición de cubana, la dolorosa marca del exilio histórico -pensando no sólo en los últimos 50 años, sino también en el siglo XIX: Cirilo Villaverde, Emilia Casanova, Narciso López, Carmen Miyares y José Martí- y también la de los balseros o los que cruzan la frontera mexico-estadounidense (mi propia experiencia) o las de los que residen con permiso del gobierno cubano en países europeos o latinoamericanos. Soy toda esa gente que no cree ni en las excusas del embargo económico con las que el gobierno de los Castro pretende explicarlo todo, ni en la eficacia de ese embargo para poner cierto alivio a las presiones que sufrimos todos los ciudadanos cubanos  en cualquier lugar del mundo. Cargo también la experiencia de los blogueros o ciudadanos de la red que intentamos -sumados al coro de los raperos- descubrir la Cuba que no sale en los medios de difusión oficiales o en lo que reportan los chantajeados periodistas internacionales desde La Habana. Supongo que todo esto responda la manera en que la fecha en que nací marca mi devenir como miembro activo desde la diáspora en la sociedad civil cubana; mis marcas, mis visiones. Lo de la sospecha, arriba creo haberlo explicado.

AGB: ¿Tu libro pudiera ser de una memoria herida? ¿Cómo se relacionan memoria y olvido en tus textos? En relación a experiencias traumáticas ¿crees en la reconciliación de la memoria, lo que Ricoeur llama el “difícil perdón”?

MC: No, no creo en la reconciliación de la memoria. Mi memoria más dolorosa me persigue, aunque curiosamente soy una persona (por lo que me cuentan y reflejan los otros y por lo que yo misma siento en mi día a día) muy alegre y optimista; pero mis pozos de tristeza son insondables. Padezco la amarga sensación de haber sido tratada con injusticia por aquellos a quienes debemos lo mejor o peor que hay en nosotros: mis padres.

Gracias a Dios tuve una abuela y una santa trinidad de tías que aliviaron mucho ese dolor de los primeros años; pero tal y como puedes ver en el libro, mi piel está muy tatuada. Quisiera olvidar. Creo que es el único camino hacia el perdón verdadero. Pero como también temo a lo que pido (no vaya a serme concedido, decía Santa Teresa) padezco un miedo atroz a la falta de memoria, la cual me provoca, a la par que horror, gozos tremendos. Como ves, es un dilema. Y la escritura (como tan claramente se refleja en el par de cuentos de este libro: “Escrituras”-“Borraduras”) me salva a ratos. Creo que, como no puedo olvidar, escribir me alivia y ahí voy “del timbo al tambo”.

Aimée G. Bolaños es autora, entre otros, de El Libro de Maat (Brasil, 2002), Las Otras. Antología mínima del Silencio (España, 2004), Poesía insular de signo infinito. Una lectura de poetas cubanas de la diáspora (Betania, 2008) y Las palabras viajeras (Betania, 2010)

Read Full Post »

Imágenes de la presentación del libro Las palabras viajeras de Aimée G. Bolaños en la 38 Feira do Livro que se celebra desde el 28 de enero al 6 de febrero de 2011, organizada por la Universidade Federal do Rio Grande (FURG) en el balneario Cassino, la playa más grande del mundo, en Brasil.

Aimée G. Bolaños, junto a una lectora, firmando su libro Las palabras viajeras.

Aimée G. Bolaños posa al lado de su libro en la Feria del Libro

Read Full Post »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.