Archive for agosto 2021

Nos enorgullece presentar el poemario Las entrañas de la duda (La pandemia que nos asola) del poeta y periodista cubano Roberto Cazorla, residente en Madrid.

En esta nueva entrega poética, concurren varias voces en unas palabras preliminares-que hacen de antesala del libro. Comienza, la poetisa Soledad Velázquez que manifiesta «Las entrañas de la duda se gesta en un período desolador para la humanidad: la pandemia que hemos vivido, la privación de libertad, la imposibilidad de abrazar a nuestros seres queridos, el miedo de no saber qué está sucediendo fuera de nuestras paredes y el bombardeo de noticias de personas que se iban de este mundo sin el calor de los familiares». A continuación el narrador  cubano Luis de la Paz, comenta de forma lapidaria:  «Estos poemas están escritos con mucha furia».   Le siguen las palabras del periodista Antonio Dopacio: «El poema en prosa «La primavera este año» tiene una fuerza trágica y honda de gran carácter. Uno ve en ella el COVID sin mencionar y el padecer de la gente en estos días. Un profundo y poético canto a toda la sinrazón que nos está tocando vivir / padecer».

Estos textos iniciales, prosiguen  con las palabras del poeta y periodista Raúl Tápanes Estrella: «Ahora el mundo sufre la pandemia del «coronavirus», y la incontenible y pródiga inspiración de mi amigo Roberto Cazorla, se lanza sobre nosotros». Y termina este apartado iniciático  con un certero vaticinio del pintor y periodista Leopoldo Fernández Ortega: «Dentro de algunos siglos, alguien en algún lejano país encontrará un poema titulado «La primavera este año» y sentirá un temblor en la piel porque ha descubierto la belleza concentrada de un puñal de palabras».

Además de esta intervención de ilustres amigos del poeta matancero, este libro de poema va acompañado de varias acuarelas (portada y páginas interiores) del pintor tinerfeño Domingo Cedrés Quesada,

Por lo tanto, estamos ante un bello libro -y una esmerada edición- que  configura uno de los mejores poemarios de Roberto Cazorla.

Como muestra del buen quehacer poético de Cazorla, les brindamos algunos de sus poemas, de su prosa poética, incluidos en Las entrañas de la duda:

LA PRIMAVERA ESTE AÑO

Nunca la primavera había irrumpido oliendo a cadáveres,
con la incertidumbre sustituyendo a las flores y con el rocío ensangrentado.
La primavera, tan femenina, apareció vestida de minero,
lésbica, escupiendo el pavimento
como el general que había pernoctado en el cuartel de la luna,
y es que el dolor de los cementerios prohíbe que celebremos su llegada,
porque sería el insulto vomitándole encima;
los niños odiosos pisoteándoles el aroma.
La primavera este año es una herida subyacente,
el parto en el que mueren la madre y el hijo sin la ayuda de un resplandor.
La primavera llegó con muletas, anciana desahuciada,
con un un gorrión muriéndose entre los senos,
con una tarántula en la venganza,
como una derrota en el aire que también han confiscado,
igual que un latigazo en el primer latido del alba;
con la incertidumbre de un girasol muriéndose de ictericia.
La primavera este año es un galimatías;
el manto de una virgen que había sido meretriz.
Cómo duele esta Primavera;
repartiéndole odio al jurado que la condenó a no despedirse de los que se fueron sin enterarse.
La primavera ya no creerá en sí porque le decomisaron la fragancia,
perforándosela cuando aún no había despertado.
La vida sin ella resulta una jaula vacía de corazones,
no le interesa vivir,
porque las abejas pactaron el suicidio con el azufre.
¡Qué desaliento provoca ver pasar el cadáver de la Primavera!
Sin ella la tierra se muere primero,
los atardeceres renuncian y los parques se convierten en paredones de fusilamiento.
¡Qué desierto de colores es sin ancianos robándoles el perfume!
¿Qué patrulla belicosa ha violado este año a la Primavera?
Una primavera sin halagos ni testigos,
es el pasillo de la muerte creyéndose una luciérnaga,
un parque desnudo de primavera,
infectado por la tristeza letal,
puede convertirse en un aluvión de latidos disparándonos al corazón.
No podemos desampararla porque las demás estaciones
la pueden sustituir por una patrulla de relámpagos.
¡Dios dice que, sin la primavera, prefiere que le den el tiro de gracia!

TENEMOS DERECHO

Tenemos el derecho de saber cuánto duele el mundo.
De tomarle el peso a la pena de muerte.
El mundo es una ráfaga constante de presagios,
una guerra que se inició con el convencimiento de no terminar jamás;
es un verdugo con los labios cosidos,
el patriarca que huele a ilusión incinerada.
culpable de que no sepamos la nacionalidad de lo perenne,
ni de sus artimañas;
somos el grito que recorre cada glóbulo de esperpento
que somos entre los pechos de lo desconocido,
censurado el verso que resulta una azucena
cuando hace el amor con la puntualidad del sereno,
y de extirpar al hombre las glándulas del odio;
es una eclosión de temblores provocados por la lluvia
cuando fecunda a la tierra
y los celajes se desnudan a ritmo de lo que quisiéramos saber.
¡El mundo no es el diseño que Dios había dibujado!
Por eso pedimos que nos expliquen cómo funcionan las vísceras de la crueldad.
¡Estamos a mil quejidos del nivel del mundo!

HOLOCAUSTO

¿Cuándo los cadáveres van a desfilar por la pasarela de la venganza?
¿Cuándo los causantes de un holocausto de lentejuelas y reflectores
se van a aplicar el mea culpa?
El deterioro está a punto de recibir su sentencia,
lo sabemos,
nos lo dijo en clave el terror de un idioma sin bautizar.
El ocaso de cada palabra tiene un escorpión tatuado,
esperando la orden para el fusilamiento de tanto padecer.

¿QUIÉN ME ESPERA?

Con la ambigüedad de la luna entre los muslos,
me asomo a las ojeras que empañaron la paz.
Paz ausente de sí.
Yo creía que era blanca, pero la nublaba un traje de mentiras.
Quiero ser un fragmento de aquel pueblo todavía secuestrado,
donde los grillos se casaban
y tenían descendientes que jugaban con nosotros.
¿A cuántas millas estoy del que fui?
¿Qué hago en este lúgubre rincón?
¿Cuándo tengo que desnudarme por dentro?
¿Por qué tengo este color que le corresponde al miedo?
Yo no quería  estar en esta selva de sonidos,
en estas calles diseñadas por apócrifos.
Quiero que una ballena reviente de burla,
que no sepa nadar,
que escupa el azul con fiebre de mi infancia.
Que alguien me ayude a subirme a la palabra recién inventada;
que mi pasaporte enloquezca,
que se borre del calendario el día que lo concedieron.
Me niego a ser este hombre.
Pido que los tornados no asusten al niño que tiene que parirme,
Necesito subir por el lado oeste de la consternación;
increpar a los que tienen la mirada sucia,
pero el dios que me asignaron es ludópata y no tiene cartílagos.

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Roberto Cazorla nació en Ceiba Mocha, Matanzas. Poeta, periodista y escritor cubano.
En Cuba fue un reconocido actor profesional, trabajando  en  la radio y la televisión nacional, y en  teatros de La Habana.

En 1963 salió de Cuba y, desde entonces, reside en Madrid.
En  España, como actor,  trabajó en doblaje de películas y series de TV e hizo una gira durante 9 meses representando la obra Fray Escoba con el actor cubano René Muñoz.
Jubilado -como periodista- de la conocida Agencia de Prensa EFE, donde trabajó durante 41 años.
Actualmente colabora con el semanario Libre de Miami.

Autor de una treintena de libros: poemarios, libros de cuentos y de relatos. Merece mención su autobiografía Ceiba Mocha(Betania, 1997) sobre sus años infantiles en Cuba.
Títulos de sus últimos poemarios: Ciudadano de un archipiélago de ternura (2014), La isla que je llamaré siempre (2016) y Perdido en la placenta del tiempo (2017).
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LAS ENTRAÑAS DE LA DUDA (La pandemia que nos asola) de Roberto Cazorla
Textos preliminares de: Soledad Velázquez, Antono Dopacio, Luis de la Paz, Raúl Tápanes Estrella y Leopoldo Fernández Ortega.
2021,  136 pp. Colección Betania de Poesía.
ISBN: 978-84-8017-441-1.
PV: 15.00 euros ($20.00).


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Nos complace presentar la 4º edición del poemario Cuba en verso: La isla entre rejas  (Betania, 2021) de la poeta y escritora cubana Ada Bezos, residente en Miami.

Este libro es un recuento en verso de hechos significativos en la historia del castrismo en Cuba.

Como bien, señala la escritora y periodista cubana Olga Connor:  «Es una poesía estilo romancero, para contar las tribulaciones de la desgraciada isla. Son cantares adoloridos y testimoniales sobre una historia que ha marcado a un pueblo sufriente». ( EL NUEVO HERALD)

La obra la componen 23 desgarradores poemas que van acompañados de 39 excelentes fotos que resaltan aún más la riqueza de este tomo.

En la primera parte (HUELLAS DEL CASTRISMO) ese libro comienza con temas iniciales de la Revolución cubana, como: el primero de enero del 59, los tribunales revolucionarios, los juicios sumarísimos, el paredón  de fusilamiento y, al final. se pasa al resultado final de estas seis décadas: una Cuba decrépita, pobre y sin libertades ni Derechos.

En la segunda parte (TRIBUTO A LOS MÁRTIRES DEL CASTRISMO) se incluyen una serie de cantos a los héroes que cayeron fusilados (como los guerrilleros anticastrista de las montañas del Escambray, entre otros, el capitán negro Thondike) o que cumplieron décadas de prisión política (como los oficiales del Ejército Rebelde, capitán Eusebio Peñalver o el comandante Mario Chanes de Armas) y quienes fallecieron tras sendas huelgas de hambre en la prisión castrista, como el líder estudiantil Pedro Luis Boitel y el obrero Orlando Zapata Tamayo. Además del crimen de varios notables dirigentes anticastristas camagüeyanos, fusilados en 1964 (Alberto Fernández Medrano, Marcelino Martínez Tapia y Manuel Paradela Gómez) Sin olvidar, el estremecedor poema sobre las victimas (varias familias cubanas) del remolcador «13 de marzo» (1994) uno de los crímenes más horrendos del castrismo o la implacable denuncia de los campos de concentración en Cuba (UMAP) desde 1964 al 68, más o menos.

En definitiva, es el resumen de sesenta y dos años de luchas y opresión que ha sufrido un pueblo digno como el cubano. Es el balance de un régimen totalitario que no merece otro calificativo que el de DICTADURA.


Ada Bezos (Camagüey, 1948)  Salió de Cuba en 1966 y se graduó en la Universidad de Maryland. Ejerció una larga carrera en el área de Desarrollo Internacional en Washington D.C.
En 2010, recibió el Premio Internacional de Poesía «Yo soy mujer» de Mujeres Poetas Internacionales en la República Dominicana. En 2014 fue galardonada con el premio «Décima al Filo» en Cuba.
Es autora del poemario Cuba en verso: La isla entre rejas (2011 y 2012) con una edición en inglés  Cuba in verse: The Island Behind Bars (2018) y de la novela Palo Seco y la historia de Inés (2017).


Cuba en verso: La isla entre rejas  (4º edición)
de Ada Bezos.
ISBN: 978-84-8017-436-7.
128 pp. , 2021, Colección Betania de Poesía.
PV:  20.00 euros ($25.00).

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