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Posts Tagged ‘Olga Connor’

Artículo de la escritora cubana Wendy Guerra publicado en su blog Habáname en el periódico madrileño El Mundo (www.elmundo.es) donde reseña el libro Palabras de mujer (Betania, 2006) de la periodista y escritora cubana Olga Connor, radicada en Miami.

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La escritora y periodista cubana Olga Connor, autora del libro Palabras de mujer.

Cuando vengo a Miami tengo la sensación de que en cualquier minuto voy a despertar de golpe y me percataré -por fin- de que todo esto ha sido un verdadero sueño, una pesadilla cubana que siempre termina en deseo.

Y aquí estoy, como ‘La hija de los mataderos’: “Camino alucinada/ (en mis manos monedas y papeles,/bajo el brazo carteras y periódicos),/entre los mercadillos que se extienden por las calles,/con sus humanas esculturas en un hervor de ventas”.

Por fin entenderé que la ópera ha terminado. No he vivido nada de lo que mis diarios cuentan, de lo que mis ojos lloran o de lo que mi cuerpo tirita, cuando, en una casa de esta ciudad, una mano me alcanza una toalla olorosa para que seque toda la humedad de Cuba.

Un poco antes, mientras el agua se lleva el dolor y el desgarramiento, dejo ir la verdadera ficción, la vigilia permanente de sentirme observada, juzgada y narrada a través de la moral política que te maltrata por sentir, pensar y actuar con proporción a lo que recibiste. Toda mi literatura se construye a partir de los latidos y los golpes de una vida real, esa que, de tan incomprensible, resulta alucinante.

La política es solo el decorado de fondo, pero ese fondo se me presenta en proscenio una y otra vez. La política se vuelve un personaje central aunque yo intente construir el verdadero drama desde quienes la padecen y no desde quienes la urden.

En esta ciudad la gente habla en pasado de la escasez, del miedo a los micrófonos, del aislamiento o de la asfixia. Mi presente continuo es un pasado ya muy pasado.

Aquí todos mis problemas parecen haber sido resueltos en el primer capítulo de una trama que ha tomado otro camino y que yo transito en  Cuba de punta a punta.

Esta mañana he terminado de leer el libro  ‘Palabras de mujer’ de Olga Connor, autora cubana nacida en una isla que yo no conocí. Olga ha sido periodista de El Nuevo Herald, profesora en importantes universidades norteamericanas, y ha escrito una tesis fundamental: ‘La evolución de las teorías estéticas de Octavio Paz’. No hay una vida más lejana a la mía que la de esta autora, parecería que, siendo cubanas, coexistimos en planos diferentes… ¿Qué nos une entonces?

Leyendo su excelente volumen de cuentos descubro un ‘promenade’ por mundos que yo misma he deseado explorar. Asomarme a su lenguaje sin una Cuba secreta que se instale el ruido percutivo del albur, pero con un alocución muy arraigada en esa isla originaria, límpida y femenina en la que me descubro y reflejo porque de alguna manera me nombra.

Leerla es entender dónde se inicia el ABC de nuestras preocupacionesy cómo enfrentarlas sin una promiscuidad polifónica. Olga es clara en su línea conductual, no divaga, no está contaminada por el ruido que dispersa el lenguaje y lo reparte en mil piezas. Se centra en un viaje interior exhibiéndolo con pericia.

No hablo de tópicos, hablo del estilo bilocal de esta cubana que se expresa con todas las herramientas endémicas que nos cercan cuando, una palabra insular (traducida al inglés en la parte posterior del libro) estalla ante el contacto de sus descripciones y su modo impecable de trazar los límites que parecen no existir… esplendiendo.

Quiero poner a disposición de mis lectores un texto que pudo haberse escrito dentro o fuera de Cuba, pero sin duda alguna, su jugo, su centro, su eje está dotado de la feminidad y la belleza que solo una autora cubana puede traducir con los códices y sensaciones eróticas nativas que se atesoran en nuestras cabezas parlantes. Palabras de cubana que suele separar el arroz del jazmín cuando sufre un delicioso acercamiento al frenesí.

Les presento este cuento de Olga, pudo haber sido escrito en cualquier sitio de nuestra isla, pudo haber sido escrito por una autora de mi generación, pero eso ahora no importa…. sientan esta hora habanera, este hombre y este aroma que se derrama sobre su cuerpo que es nuestro sentido inicial.

La mujer madura

Apenas serían las 6 de la tarde, yo estaba recién bañada, y él se había aparecido con un casete que instaló en el equipo de sonido en la biblioteca.

Caminó por toda la casa, en el barrio del “Laguito”, el Country Club, haciendo un reconocimiento. Sólo éramos él y yo, pero quería cerciorarse, pensé. Llegó al bar, se sirvió cogñac y me ofreció uno a mí. Lucía shorts, camisa y una gorra, todo de marcas neoyorquinas e italianas, como Hermenegildo Zegna, Banana Republic y Polo. Lucía una cartera de cuero de las que se atan a la cintura (se veía que estaba ‘en las papas’, era un ‘bisnero’).

Yo, bastante excitada, le miré con expectativas. Él hablaba sin cesar, sobre su nuevo proyecto de grabación, su composición al piano, su próximo viaje a la Argentina y yo, callada.

Esto era una novedad, disponer así de toda la casa, pero ‘la familia’ se había ido para Varadero. Me sentía extraña. De la biblioteca surgía la canción de Issac Delgado: Centímetro a centímetro quiero medir tu cuerpo...

Esto fue una señal. Nos enredamos en una fusión tan profunda arriba del sofá, que nos tumbó al piso. Su olor era irresistible. Desde el primer momento fue lo que me atrajo de la manera más loca. Y que estuviera en la flor de sus 30 años. El peligro de la relación le añadía una especie de vértigo muy sabroso, era como estar en ‘nota’ sin ningún estímulo externo. Me empezó a desvestir cuando Issac en voz de ‘falsetto’, fraseaba: Será un fantasma que no existe…

Me entraba en un mundo desconocido, era como si aquel joven de piel fuerte y miembros destacados no existiera en la realidad. Él se me imponía: “¿Qué te pasa?, no tengas vergüenza de tu cuerpo…” Como él se desnudaba no comprendía mi terror, exponerme ante un ser tan desinhibido. Entrégate a mí, te quiero desnudar y tu cuerpo tornar de invierno en verano…

Ya estábamos rodando por la alfombra de la sala con grandes ventanales que daban a los jardines de la mansión. Las cortinas no estaban corridas. Me asusté de que nos vieran. “No puedo”, decía medio muerta de miedo de que mi fantasía más querida se convirtiera en realidad, estar siendo vigilada mientras hacía el amor, una voyeur en reverso, una exhibicionista. Pero él me empezaba a entrar con fuerza delicada y me sentí toda hinchada y llena de crema sabrosa en mi interior.

Los pechos se me irguieron de manera instantánea y ya no dejaron de mostrarse indulgentes ante sus caricias y sus palabras tan ricas…

“Mírate esos pezones tan parados, tú has visto que descarados son, ésos no mienten, Levanta tus brazos, quiero olerte. ¡Qué rico, mami!, el sexo tiene un olor tan rico. No hay engaño si se sabe oler ese perfume extraño”.

Yo tenía una constante preocupación con mi cuerpo. ¿En qué ángulo se vería mejor? Al mismo tiempo, no comprendía como no había gozado nunca antes una fiesta total de mi vagina, mi clítoris, mis pechos, de los que no me vanagloriaba nada.

Recuerdos de mi adolescencia y juventud frustrada me pasaban por la cabeza y me quitaban la concentración en lo que estaba pasando: debajo de este monstruo del sexo, esta máquina de hacer el amor, sintiendo todas las represiones que mi educación me había inculcado y que aún padecía a los cincuenta años.

Estaba a punto de venirme, “qué rico, todavía no, espera…”, le dije ansiosa. Pero de pronto, las puertas de la casa se abrieron y los dueños de la casa, mis empleadores, entraron en el salón..

Palabras-de-mujer

 

 

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Nos complace comunicarles que el libro más vendido en el pasado mes de noviembre fue Palabras de mujer / Parables of Women de la escritora y periodista cubana Olga Connor.

Este es un libro de viñetas: poemas y narraciones breves surgidas de las experiencias del movimiento feminista de los años 70, que Palabras-de-mujerse han extendido hasta nuestros días en diversas manifestaciones. En este tomo, gracias a la destreza y experiencia narrativa de su autora, se percibe a la mujer de un pueblo chico y a la asidua de los bares urbanos; a la de los jardines encerrados y a la del paraíso original. Está el ama de casa que quiere emascular a su hombre y la que le dio todo su poderío. También se ve reflejada la mujer madura y la adolescente de quince años; la mujer esclava y la mujer reinante; la atormentada en sus pasiones y la apasionada lesbiana.

Palabras de mujer / Parables of Women, es un caleidoscopio en miniatura de la visión femenina, antes y después de su supuesta emancipación. Escritos en forma de parábolas, cada historia tiene su enseñanza, que el lector o la lectora podrán encontrar si tiene ojos para ver y oídos para escuchar.

En una esmerada edición bilingüe (español – inglés) se reproduce en la portada  el cuadro Marea de la Venus, de Ariel Tejera.

Olga Connor. Además de escritora , es una de las más reconocida  periodista cubana de la actualidad, con una veteranía consolidada en medios como Vanidades, Buena Vida y Aboard in-flight. Graduada de la Universidad de Pensilvania con un Ph.D. en Lenguas Romances. Ha sido profesora de Literatura, por más de 20 años, en diversas universidades norteamericanas. Actualmente, reside en Miami donde, desde hace años, es columnista dominical del periódico El Nuevo Herald.  Autora de La evolución de las teorías  estéticas de Octavio Paz, que fue su Tesis de Grado.

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Palabras de mujer / Parables of Women

Olga Connor.

2006,  96 pp. Colección Narrativa.

ISBN: 84-8017-249-5.

PV: 10.00 euros ($15.00)

Pedidos directamente a Betania: ebetania@terra.es

Distribuidores:

En España (MADHISA): ismaroto@hotmail.com

En EE.UU. (UNIVERSAL): jms@ediciones.com

 

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