Archive for marzo 2020

Nos enorgullece presentar –y liberar– la edición digital del volumen de entrevistas titulado Libro de las respuestas (Betania, 2020) del poeta peruano-salmantino Alfredo Pérez Alencart (Puerto Maldonado, 1962).

 Ante una situación compleja derivada de la pandemia que asola a nuestro planeta, Betania quiere sumar un mínimo aporte para que los lectores, confinados al perímetro de sus hogares, puedan acceder libremente a estas reflexiones que, a modo de respuestas, ha venido ofreciendo, a periódicos y revistas de España y América Latina, el destacado poeta Pérez Alencart, profesor de la Universidad de Salamanca y referencia ineludible cuando se habla de poesía iberoamericana, tanto como autor como coordinador de los prestigiosos Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca, un sólido puente literario por el que transitan los poetas de una y otra orilla del castellano y del portugués.

En el prólogo de esta obra, el poeta español Juan Carlos Martín Cobano manifiesta: “Una recopilación como la que ahora nos convoca debería comenzar con unas palabras sobre su protagonista, pero permítanme que en este caso dirija mi dedo elogiador en primer lugar a la antóloga, Violeta Boncheva. Ella aprendió a nadar hace años en las aguas no siempre tranquilas de la poesía de Alencart, como demuestran las traducciones de su Antología búlgara (2013). Parece ser que algo se le contagió del poeta, pues son típicos de él estos esfuerzos descomunales por dar preeminencia al otro, por sembrar palabras, libros y eventos que beneficien al prójimo poeta, o al prójimo de muchas otras categorías. Por ejemplo, en este caso, al prójimo estudiante o investigador que necesite conocer la posición de Alfredo Pérez Alencart con respecto a algunos temas clave, o esbozar su evolución, indagar en sus referentes literarios o adentrarse en su vivencia de la fe. Estas entrevistas son una herramienta valiosísima para conocer al hombre y al poeta, es decir, al poeta”.

Esta selección es el resultado de una generosa labor de  la poeta, profesora y traductora búlgara Violeta Boncheva, a quien agradecemos haber confiado en Betania para publicar la obra de un poeta que apreciamos desde hace años. Ella seleccionó cincuenta y tres entrevistas publicadas entre 2011 y 2019, ajustando el principio al año en que conoció la poesía de su admirador autor.  Al final del libro, a modo de epílogo, Alencart anota: “Esta dádiva que ahora me ofrecen tiene el vigor propio de las resurrecciones: Palabra y Tiempo y Vida que vienen en racimos de nueve cosechas, rescatadas desde la oscuridad fosforescente de aquello que alguna vez se vistió de gala en periódicos o revistas impresas y digitales. Ahora, así reunidas, parecen constituir un material por el cual algún lector —desorientado o no— puede darse una zambullida para conocer de esta vieja alianza que mantengo con la Poesía, esa Dama siempre deseada que, en la mayoría de los escarceos, resulta inalcanzable. Aquí estoy, sin intermediarios. Aquí se yergue un pliego de testimonios donde no se apaga la fe poética atada a los cordeles de lo sagrado, no entendido éste como señuelo de la fe sino como potencia infinita del Espíritu que hace prevalecer el cántico.  (…) Ahora bien, siendo honestos, habría que afirmar lo siguiente: el poeta desbroza su camino preguntándose por su papel en medio de los cables de alta tensión de la existencia misma; preguntándose por el resurgir del odio o los fanatismos; preguntándose el por qué de tantos harapientos cuando el paisaje está moteado de riquezas; preguntándose si los destellos de la dicha o el amor resultan suficientes: preguntándose… La Poesía —el Verbo—, abraza todo aquello que mi ruda lira haya podido embarazar, bien preguntándome, bien tratando de responder”.

El libro se puede descargar desde la web de Betania, o bien desde los portales de la revista literaria digital Crear en Salamanca y Red Tiberíades,

En la portada se reproduce una fotografía de Alfredo Pérez Alencart leyendo un libro en el claustro del Colegio Fonseca de la Universidad de Salamanca, captada en 2013 por el fotógrafo David Arranz.

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Alfredo Pérez Alencart (Puerto Maldonado, 1962). Poeta peruano-español y profesor de la Universidad de Salamanca. Es coordinador, desde 1998, de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca. Sus poemarios son, entre otros:  La voluntad enhechizada (2001); Madre Selva (2002); Cristo del Alma (2009); Cartografía de las revelaciones (2011); Margens de um mundo ou Mosaico Lusitano (2011); Los éxodos, los exilios (2015) y Barro del Paraíso (2019). Poemas suyos se han traducido a 52 idiomas y ha recibido, por el conjunto de su obra, el Premio Internacional de Poesía Vicente Gerbasi (Venezuela, 2009), el Premio Jorge Guillén de Poesía (España, 2012), el Premio Humberto Peregrino (Brasil, 2015) y la Medalla Mihai Eminescu (Rumanía, 2017), entre otros

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Libro de las respuestas de Alfredo Pérez Alencart

Selección de Violeta Boncheva

Prólogo de Juan Carlos Martín Cobano

2020,  394  pp. Colección ENSAYO

ISBN: 978-84-8017-420-6

LIBRO LIBERADO PARA DESCARGA GRATUITA desde aquí: Libro de las respuestas

 

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Sin patria, pero sin amo.

               José Martí

 

Lamentamos comunicar el fallecimiento de la poeta y escritora cubana Lilliam Moro Núñez, el pasado sábado 14 de marzo, en su casa de Miami.

En 1965,  siendo una joven estudiante habanera, Lilliam irrumpió en la poesía cubana al ganar el Primer Premio del Concurso “13 de Marzo” al que concurrían los alumnos de las Escuelas de Letras de las universidades cubanas, con su poemario El extranjero. Libro que no fue publicado por considerase contestatario … En esos años universitarios,  se vinculó al grupo de escritores reunidos alrededor de las Ediciones El Puente (1961-1965) que dirigía el poeta José Mario.

En su patria, realizó estudios de Magisterio en el Instituto Pedagógico Makarenko y se licenció en la Escuela de Letras y de Artes de la Universidad de La Habana. Trabajó como profesora de Literatura en un preuniversitario y publicó críticas y poemas en revistas cubanas de la época, como La Gaceta de Cuba, Unión, Bohemia  y Casa de las Américas.

En 1970, tomó el duro camino del exilio: Primero, residió cuarenta años en España y, posteriormente,  unos años en Puerto Rico hasta terminar una década en Miami.

En España, trabajó durante años en la editorial Playor, que dirigía Carlos Alberto Montaner en Madrid y con posterioridad  en la casa editora Plaza Mayor de Patricia Gutiérrez (Hija de Eloy Gutiérrez Menoyo) en Puerto Rico.

Su extensa bibliografía se puede sintetizar en estos títulos,  escritos y publicados todos en el destierro: Poemarios: La cara de la guerra (Madrid,1972), Poemas del 42 (Madrid: Playor, 1989), Cuaderno de La Habana (Madrid: Fundación Cultural Olivar de Castillejo, 2005), Obra poética casi completa, Contracorriente (Salamanca: Premio Internacional de Poesía “Pilar Fernández Labrador, 2017),  El silencio y la furia (Miami, 2017 ), Tabla de salvación (Madrid: Betania, 2018) , Viaje hacia el horror (Madrid: Betania, 2018)  y Ese olor a después (Miami: Ediciones Furtivas, 2020). Novelas: En la boca del lobo (Madrid: Verbum, 2004), I Premio de Novela Corta “Villanueva del Pardillo” y Las reencarnaciones de Mamá Inés (Miami: Ediciones Furtivas, 2020).

Además de poeta y narradora, realizó ediciones críticas-didácticas de clásicos de la literatura española,  como: Novelas ejemplares y Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, El Lazarillo de Tormes, Poema del Cid, La verdad sospechosa de Juan Ruis de Alarcón, Peribánez y el Comendador de Ocaña de Lope de Vega, La Celestina de Fernando de Rojas, El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, La vida es sueño de Calderón de la Barca, entre otras.

Una selección inicial de poemas de Lilliam Moro apareció en la antología  Segunda novísima de poesía cubana  (La Habana,: Ediciones El Puente, 1964) del poeta cubano José Mario. Sin embargo, esta edición fue censurada y no llegó a publicarse en Cuba. Esta obra se puede leer en el libro Ediciones El Puente en La Habana de los años 60: lecturas críticas y libros de poesía (México: Ediciones del Azar, 2011)  de Jesús J. Barquet.

Otras selecciones de su poesía pueden leerse en: Poesía Cubana Contemporánea (Madrid: Catoblepas, 1986), en Poetas Cubanos en España (Madrid: Betania, 1988) de Felipe Lázaro, en  La poesía de las dos orillas. Cuba, 1959-1993) de León de la Hoz (Madrid: Libertarias / Prodhufi, 1994 y Madrid: Betania, 2018), en la Poesía Cubana: La Isla Entera (Madrid: Betania, 1995) de Felipe Lázaro y Bladimir Zamora, en la Antología de la poesía cubana. Tomo IV (Madrid: Verbum, 2002) de Ángel Esteban y Álvaro Salvador, en la Antología de la poesía cubana del exilio (Valencia: Aduana Vieja, 2011) de Odette Alonso y  en Otra Cuba secreta. Antología de poetas cubanas del XIX y del  XX (Madrid: Verbum, 2011) de Milena Rodríguez Gutiérrez,  entre otras.

También, como poeta,  fue invitada y participó en los Congresos de poetas iberoamericanos celebrados en la ciudad de Salamanca (2009 y 2017).

Como homenaje a la trayectoria poética de Lilliam Moro (La Habana, 1946 – Miami, 2020), ofrecemos a nuestros lectores una breve selección de  cuatro poemas:

 

 

Ofelia flota sobre las aguas verdes

 A Sir John Everett Millais

Ofelia flota sobre las aguas verdes,
su cabello enredado entre nenúfares,
los juncos de la orilla.

Los pececillos de colores entran en sus oídos
Con su batir de aletas diminutas
Reproduciendo el perenne murmullo de la alucinación.

Ofelia flota y está inmóvil.
Bajo sus párpados conserva la imagen última:
el fugaz pajarillo, la abeja sobre el lirio,
las ojeras del príncipe de Dinamarca.

La conciencia se desvanece lentamente con su cerebro
que ya de descompone.
Pero no habrá descanso para la dulce Ofelia:
la locura no es alimento de la muerte
y flotará –como ella ahora-
sobre los ruidos del cuerpo reventándose,
sobre el hedor de sus emanaciones
y aun cuando todo esto haya pasado
persistirá en los órdenes desconocidos,
en los recuerdos que en los demás pervivan,
en el remordimiento del ojeroso príncipe.

 

Elogio del danzón

 En recuerdo del primer danzón,

Las alturas de Simpson, 1879.

Para Ana Riutort

          

Inquieta abre la puerta llenando aquel salón
la herencia afrancesada,
el experto compás que intenta una cadencia
más colonial si cabe. Son las luces
que blanquean la piel como es debido.
La contradanza está sonando.

No obstante la levita y el cuello almidonado.
las largas y acampanadas faldas,
se cuela entre los pies un ritmo abrupto,
melancólico suena en aire y percusión:
toque negro insolente pese a las muchas luces.

Y el cochero allá afuera sonríe picaresco
y el que lleva las copas de ponche se estremece:
el flautita mulato se ha estado congraciando.
Han nacido el danzón y muchas cosas:
Las alturas de Simpson están tomadas ya.

 

Precauciones

Cuando amanezco, a veces,
una mirada en derredor me dice
que vivir es muy fácil:
-tengo todo mi cuerpo en buen estado,
trabajo, como recibo a veces cartas.,
y tengo compañía-

Cuando amanezco, a veces,
una mirada en derredor me dice
que no abra la puerta si me llaman,
que no coja el teléfono
y que ningún periódico se escurra
de puertas para adentro:
porque afuera está aullando la fiera de la desesperanza
porque allí está de guardia el hecho imprevisible
porque un montón de cosas se me vienen encima
sin que yo las comprenda.

 

En memoria de ellos

Los poetas poetas
mueren en vida o se suicidan
o se entregan al virus de las tres iniciales
o abren las puertas al cangrejo que camina de lado
y los devora internamente como si fuera un gran amor.

Los poetas poetas,
los que desprecian las certezas,
los aguafiestas, lo que visten tan mal,
son los que eligen arder como en la alquimia
para crear los mundos imposibles
que sustituyan la sonrisa forzada,
la mediocre metáfora,
el premiecito que los compra,
la otra mejilla puesta para la bofetada
del que administra las medallas y el hambre.

Los poetas poetas se arriesgan al olvido,
la peor de las muertes.

*    *     *

Desgraciadamente, otro poeta cubano muere en el exilio… Pero estas recurrentes muertes -lejos de la patria- representan un gran  testimonio y  una denuncia contundente contra uno de los mayores crímenes del régimen del 59, responsable de este masivo destierro vitalicio que ya dura más de 60 años…

Por esta tragedia exiliar cubana, hoy más que nunca, hay que recordar que estos “muertos de la Patria” (Virgilio Piñera, dixit) jamás fueron emigrantes, sino sucesivos  exiliados políticos y, entre esos millones de ciudadanos cubanos, nuestra admirada Lilliam Moro -como poeta y escritora cubana- mantuvo una dignidad  de disidente ejemplar y su postura radical contra el castrismo estalinista siempre fue una constante en su vida de desterrada.

Al  menos, solo nos conforta saber que la obra literaria de nuestros ilustres muertos exiliados se recordará para siempre en cada rincón de nuestra Isla, como  señalaba Lilliam al final de su poema  “Meditaciones de Odiseo”: “Para ti todo ha terminado. / Ya sólo eres un hombre que muy pocos recuerdan. / Ha sonado el portazo de Dios / y estás del otro lado”.

¡Descanse en paz nuestra amiga Lilliam!

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Para completar este recuerdo-homenaje, ofrecemos la versión digital  (PDF) de los dos títulos publicados por Lilliam Moro en Betania (2018)  para su lectura  y descarga GRATUITA. Son su poemario Tabla de salvación y la separata Nº 12 con el poema Viaje hacia al horror.

Tabla de salvación

Viaje hacia el horror

 

 

 

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